A POCOS LATIDOS DE DISTANCIA

    El otro día me ocurrió una cosa que me hizo pensar en algunas peculiaridades de mi pueblo; sobre todo una que me encanta, que es nuestra capacidad de adaptación. Además de España, los gallegos amamos a muchos otros países como si fuera el nuestro. Porque durante décadas, así nos lo habéis hecho sentir (pese a dejaros la “morriña”, palabra gallega que seguro conocieron de nuestras bocas)
    Hace algo más de una semana me encontré con una amiga de mi abuela. La señora tiene alrededor de noventa años y le encanta hablar; pero también escuchar. Estaba algo preocupada porque su nieto, que es arquitecto, se ha quedado sin trabajo. Está casado con una maestra que lleva en paro más de un año, y la señora me contaba que están pensando en probar suerte en Madrid o Barcelona, antes de tener que irse definitivamente de España.
    Traté de animarla diciéndole que hoy en día, con los modernos medios de comunicación, las distancias ya no son como antes. Sin embargo, por la triste mirada que me devolvió, intuí que mi idea no la consolaba en absoluto.
    —Madrid o Barcelona —repitió, meneando la cabeza—. ¿Es que no podían irse un poco más cerca, como a Buenos Aires?
    No era ironía; hablaba absolutamente en serio. Por eso bajé la cabeza y sonreí. No la corregí porque conocía la historia de su familia. Su hermana vivió y murió en América, donde fue feliz.
    Y por alguna razón, el corazón de la anciana ya no mide la distancia en kilómetros.

    CON TODO MI CARIÑO PARA QUIENES ME LEEN Y ESCRIBEN DESDE EL OTRO LADO DEL OCÉANO.

5 comentarios:

  1. A mí me ha hecho sonreír también la respuesta de la anciana. Una experiencia llena de ternura (todavía sigo sonriendo). Gracias por compartirla.
    Un beso

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  2. ¿Verdad que sí? Es una respuesta inocente, desde el corazón. Gracias a ti por comentar, Trinity. Un besote.

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  3. Buen dia, es muy cierto, queremos estar donde se ha sido feliz, a traves de ti estoy conociendo tu hermoso pais, muchas gracias por compartirlo, en alguna entrevista que te hicieron lei: Me fascinan aquellas personas que, pudiendo elegir, eligen hacer el bien sin tener en cuenta intereses personales y convencionalismos. De hecho, considero que la auténtica magia de la vida está en tenerlas cerca. Esto es muy cierto estoy viviendo autentica magia a pocos latidos de distancia. De todo corazon de Mexico para España.

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  4. Buen día, Guadalupe,
    Ja,ja,ja,ja... Sí, esa es mi propia interpretación del libre albedrío. Pero es así, tenemos la capacidad de elegir y a mí me encanta la gente buena, los que pudiendo decantarse por cualquier opción lo hacen por la mejor para todos, aunque no siempre coincida con la mejor para sí mismos. La gente empática, capaz de ponerse al momento en el lugar del otro, y también la simpática; adoro rodearme de personas que se toman la vida con sentido del humor. Creo que el gran lema de mi existencia es: "Vive y deja vivir" Menos mal que no soy jueza porque no se me daría nada bien emitir juicios, en este caso juicios de valor, y mucho menos dictar sentencias.
    Me alegra un montón acercaros mi país, a pesar de estar ya tan cerca. Porque son muchísimos los gallegos, y descendientes de gallegos, que viven en México.
    Muchas, muchas gracias por tus comentarios.
    Un abrazo,
    Rita

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